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La recepción es lo primero que ve el huésped al llegar y lo último que recuerda al marcharse. Detrás del mostrador hay una persona que recibe, informa, resuelve problemas y coordina a medio hotel a la vez. Su trabajo va mucho más allá de entregar una llave, y en buena parte de él depende que la estancia de un cliente salga bien.
El recepcionista es el punto de contacto entre el huésped y el establecimiento. Trabaja en el departamento de recepción, que coordina el jefe o la jefa de recepción, y sirve de enlace con el resto de áreas del hotel. Es la cara visible del alojamiento, así que su trato marca la primera impresión que se lleva el cliente.
Las tareas concretas cambian según el tamaño y el tipo de establecimiento, pero estas son las funciones habituales:
Un hotel funciona a diario, así que la recepción trabaja por turnos. Lo habitual es que haya turno de mañana, de tarde y de noche, cada uno con sus propias prioridades. En cada relevo, el recepcionista que sale traspasa al que entra la información importante: incidencias abiertas, peticiones especiales, llegadas previstas.
Hay momentos de mucha actividad, sobre todo en las horas de entradas y salidas, y otros más tranquilos. Por eso el puesto exige atender varias cosas a la vez, sin perder la calma y sin descuidar al cliente que tienes delante.
Además de conocer el funcionamiento de un hotel, cuentan mucho el trato amable y profesional, la buena comunicación oral y escrita, la capacidad para resolver problemas y la organización. Los idiomas son un plus muy valorado en hoteles con clientela internacional, y saber moverse con soltura con programas de gestión y reservas también marca la diferencia.
No siempre se exige una titulación concreta, pero la formación específica te ayuda a llegar con las bases claras. En Ideas Oficios tienes dos cursos de recepcionista de hotel según tu punto de partida: el de Iniciación, para empezar desde cero, y el Avanzado, para quien ya conoce el puesto y quiere profundizar.
Con experiencia, un recepcionista puede crecer dentro del propio departamento, hacia puestos como segundo jefe de recepción o jefe de recepción, con más responsabilidad y equipo a su cargo. También existen puestos afines, como el de conserje, que refuerzan la atención personalizada al huésped.
Si además te interesa saber cuánto se gana en este puesto, lo explicamos en nuestro artículo sobre cuánto cobra un recepcionista de hotel. Y si quieres ver cómo trabaja el departamento con el que más se coordina recepción, mira qué hace una camarera de pisos.